¿Todo lo que nos dicen es verdad? ¿Nos creemos todo lo que nos cuentan? Durante esta semana el debate sobre la actualidad ha venido hasta el sur. Andalucía, ha sido la Comunidad Autónoma protagonista tras los sorprendentes resultados en las elecciones del 2 de diciembre. En ellas, los socialistas tras 40 años de gobierno perdían su feudo más querido, los ERE, los Cursos de Formación, son algunos casos de corrupción que han llegado a sentar en el banquillo de los acusados a los dos últimos expresidentes de la Junta de la Andalucía. La izquierda se tambalea, mientras la derecha resurge, con la entrada al Parlamento Andaluz de VOX, la derecha radical, como han definido algunos expertos o catedráticos en política o derecho en distintos medios como El País.
VOX se convertía en el foco mediático en todos los medios, redes y conversaciones. De nada más se hablaba en todos los rincones de nuestro país, la Agenda Setting había realizado su trabajo, y se preguntarán de qué se trata este término. Según Donald L. Shaw, profesor norteamericano de la Escuela de Periodismo y Comunicación de Masas de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, sostiene que «como consecuencia de la acción de los periódicos, de la televisión y de los demás medios de información, el público es consciente o ignora, presta atención o descuida, enfatiza o pasa por alto, elementos específicos de los escenarios. Es decir, los medios de comunicación tienen el poder de que en cada lugar del mundo el tema de conversación sea el que ellos quieren.
Un ejemplo de cómo funciona esta agenda setting lo hemos podido observar esta semana. ¿Quién no hablado de VOX o de su programa electoral?, pero poco se ha hablado de que casi 3,5 millones de los Andaluces no decidieron ir a las urnas, sea por el motivo que sea. A esto se le suma la infoxicación, es decir, recibimos durante el día millones de informaciones. Todo esto es aprovechado por todos los poderes quienes también saben que somos capaces de creernos todo lo que nos ponen por delante, y debido a esa infoxicación no somos capaces de llegar a preguntarnos, ¿Es verdad todo lo que nos cuentan?
Actualmente este efecto llega a extrapolarse hasta las redes donde cada día vemos muchísima información, incluso llegando a convertirse en el escaparate de mentiras y manipulaciones. Todos nos creemos todo, incluso fotos que nadie sabe de dónde vienen y que finalidad tienen, las cuales con un mensaje son capaces de cambiar el pensamiento, ideología o actitud de cualquier persona.
Parece una contradicción que ocurra este tipo de desinformación en la era de la información, donde a través de un clic podemos consultar cualquier noticia. Ya lo decían los antiguos sabios, el camino más fácil no es siempre el mejor. Busquen la verdad periodística, y ya saben, de lo que os digan no os creáis nada y de lo que veáis creeros la mitad.