2 de Diciembre de 2018, a tan solo unos días del 40 aniversario de la carta magna de todos los españoles, a los andaluces les toca celebrar la gran fiesta de la democracia, en la que nuestra comunidad elegirá al partido que presidirá durante 4 años el parlamento andaluz.
En una época, donde más dudas recaen sobre este sistema de gobierno que tenemos en nuestro país y la labor de los distintos partidos políticos, me gustaría regresar a los años donde nuestros padres y abuelos eran perseguidos por hablar de ideologías políticas, aquella época, donde la principal cabeza de la iglesia católica española era recibido en un funeral a gritos de “Tarancón al Paredón” por la calles de Madrid, aquel tiempo, donde tantísimos ciudadanos españoles no sabían que era una jornada de reflexión, y menos aún, el olor a sobres blancos y urnas llenas de libertad.
Estos relatos que a muchos nos parece imposible se vivieron en los años 60 y 70 de nuestro país. Pero también esos padres y abuelos que masticaron la dictadura y aquellos años tan duros, utilizaron su valentía para vivir una época donde cada día se soñaba con una palabra: DEMOCRACIA.
Tras tanto tiempo de opresión, España tenía la oportunidad de probar el sabor de la libertad. Muchas dificultades se vivieron por el camino, la matanza de atocha, los asesinatos de la banda terrorista ETA o el 23F, pero finalmente nada ni nadie pudo con la voz de un pueblo y la labor y reconciliación de tantos hombres y mujeres fueran de la ideología que fuesen porque solo tenían un fin, la tolerancia, el pluralismo, los derechos, deberes y obligaciones entre otros.
¿Qué ha pasado de aquellos años hasta la actualidad? ¿Qué hemos hecho mal? ¿Qué le pasa a la política? Buceando en los últimos galardonados de los prestigiosos Premios Ondas, el mejor programa emitido por emisoras o cadenas no nacionales es el documental, Los Hombres del silencio. Historia de un Acuerdo. En él se cuenta todo lo vivido en el gobierno de Adolfo Suárez con la instauración de la Generalitat de Cataluña con el presidente Josep Tarradellas. A través de lo audiovisual podemos observar esa visión de estado e inteligencia que hicieron posible la transición de un país. ¿Por qué hemos cambiado tanto?
Ya sabemos que nadie es perfecto, y a través de esta reflexión no quiero idealizar aquellos años que muchos han catalogado como una de las etapas más complicadas de España. Porque también aquellos políticos cometieron errores. Pero actualmente tras tanto tiempo de lucha, ya van más de 40 años de libertad, y tenemos que seguir peleando por ella, y votar, sí, votar. Aunque no sepamos el color del sobre, nuestro deber es ir a las urnas y con nuestra voz decirles que estamos hartos de toda la situación que vivimos, donde solo brilla la hipocresía, insensatez y sobre todo la falta de humanidad. Hagamos igual que en aquellos años que no quedaron tan lejos, y utilicemos la historia para no repetir lo malo pero quedarnos con lo bueno, porque nosotros somos los únicos que podemos traer del pasado el consenso, solidaridad, la tolerancia y el bienestar de todos.